Lepra

¿Qué es la lepra?

La lepra es una infección crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae (M. leprae). Puede afectar la piel y los nervios de las manos y los pies, así como los ojos y el revestimiento de la nariz. En algunos casos, la lepra también puede afectar otros órganos, como los riñones y los testículos en los hombres. Si no se trata, puede causar deformidades en las manos y los pies, ceguera e insuficiencia renal.

La lepra también se llama enfermedad de Hansen.

Síntomas de lepra

La lepra progresa muy lentamente. La mayoría de las personas que tienen lepra no desarrollan síntomas durante al menos un año después de haber sido infectadas por la bacteria. En la mayoría de los casos, los síntomas demoran de 5 a 7 años en desarrollarse.

La lepra daña los nervios y los músculos. Puede causar llagas, lesiones, bultos y protuberancias en la piel. Hay 2 tipos de lepra: lepra tuberculoide y lepra lepromatosa. La lepra tuberculoide es la forma menos grave y menos contagiosa de la enfermedad. La lepra lepromatosa es más grave y generalizada. También es más contagiosa. Este tipo de lepra puede afectar órganos como los riñones, los testículos (en hombres), los ojos y la nariz.

Dependiendo del tipo de lepra, los síntomas pueden incluir:

  • llagas en la piel o lesiones que no cicatrizan después de varios meses (las lesiones son planas o ligeramente elevadas y de color claro o ligeramente rojo);
  • bultos y protuberancias de la piel que pueden ser desfigurantes;
  • entumecimiento de la piel debido a daños en los nervios debajo de la piel;
  • debilidad muscular.

¿Qué causa la lepra?

Los médicos no están exactamente seguros de cómo se propaga la lepra. La lepra no es muy contagiosa. No puede contraerla por tocar a alguien que tiene la enfermedad. La mayoría de los casos de lepra son por contacto a largo plazo con alguien que tiene la enfermedad. Los médicos creen que la lepra podría transmitirse de persona a persona. Esto sucede al inhalar gotitas que salen al aire cuando las personas infectadas tosen o estornudan. La mayoría de las personas que entran en contacto con el M. leprae no desarrollan lepra. Sin embargo, las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado por enfermedades crónicas (como la diabetes, el VIH, el SIDA o las enfermedades cardíacas) pueden tener más probabilidades de desarrollar lepra. Esto se debe a que sus sistemas inmunes no son lo suficientemente fuertes como para combatir las bacterias.

Los niños son más propensos a desarrollar lepra que los adultos.

¿Cómo se diagnostica la lepra?

El médico le hará preguntas sobre su historia clínica y los síntomas que está experimentando. Probablemente quiera extraer una pequeña porción de la piel afectada (llamada biopsia) para buscar bacterias  M. leprae.

¿Se puede prevenir o evitar la lepra?

Aunque el riesgo de contraer la lepra es muy bajo, aún puede reducir su riesgo. La mejor manera de prevenir la lepra es evitar el contacto con los fluidos corporales y las erupciones de las personas que tienen lepra.

Tratamiento de la lepra

La lepra se trata con antibióticos. Los antibióticos pueden matar todas las bacterias  M. leprae  en su cuerpo, pero no pueden revertir el daño a los nervios ni las deformidades causadas por la lepra. Esta es la razón por la cual el tratamiento temprano es importante. Es posible que deba tomar antibióticos durante 6 meses o más, según la gravedad de su infección.

Vivir con lepra

Si no se trata, la lepra puede causar daño permanente a los nervios en los dedos de las manos y los pies. Esto puede afectar la capacidad de una persona para sentir dolor y temperatura en estas áreas del cuerpo. Cuando no puede sentir los dedos de las manos o los pies, puede quemarse, cortarse o lastimarse accidentalmente. Las lesiones repetidas y el daño a los nervios pueden causar debilidad muscular, deformidades e, incluso, la pérdida de dedos de las manos y los pies. La lepra no tratada también puede causar hinchazón y llagas en la piel y lesiones que son más graves.

Si la lepra daña el revestimiento de la nariz, puede causar hemorragias nasales frecuentes y congestión constante. Si la lepra daña sus ojos, puede conducir a glaucoma e incluso ceguera. La lepra lepromatosa puede reducir la cantidad de testosterona y de espermatozoides en los hombres.  Esto puede llevar a disfunción eréctil e infertilidad. En casos más graves, la lepra también puede dañar los riñones, lo que puede provocar insuficiencia renal.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuál es el mejor antibiótico para mí?
  • ¿El tratamiento curará mi lepra?
  • Aunque la lepra se diagnostique de manera temprana, ¿tendré alguna complicación más adelante en mi vida?
  • ¿Hay alguna forma de sanar las llagas en mi cuerpo?
  • ¿Hay algo que pueda tratar el entumecimiento en mis pies y manos?
  • ¿Debo realizarme exámenes oculares regulares, en caso de que la lepra haya afectado mis ojos?
  • ¿Con qué frecuencia debería ver a mi médico?
  • ¿Cómo debo interactuar con mi familia mientras tengo llagas abiertas?