Infecciones recurrentes en niños

¿Por qué los niños tienen infecciones recurrentes?

Los bebés nacen con sistemas inmunológicos inmaduros. Como resultado, los bebés tienden a tener un alto número de infecciones, generalmente de 4 a 8 por año. Los sistemas inmunológicos de los bebés comienzan a madurar poco después del nacimiento. El número de infecciones comienza a disminuir con el tiempo. Para cuando los niños llegan a la edad escolar, su tasa de infección suele ser la misma que la de los adultos.

Camino hacia la salud mejorada

Las infecciones se presentan en dos tipos principales: bacterianas y virales. Las infecciones bacterianas son causadas por bacterias. Las infecciones virales son causadas por un virus.

La mayoría de los niños que tienen infecciones recurrentes no tienen ningún problema grave y llegan a ser adultos sanos. Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente y mantenga una dieta saludable. El sueño y una nutrición adecuada pueden ser tan importantes como los medicamentos para ayudar a su hijo a combatir las infecciones.

A veces es fácil ver la causa de infecciones recurrentes. En las guarderías, los niños se contagian mutuamente. Salivan y tienen goteo nasal. Tienen contacto entre ellos y tocan todos los juguetes. Esto propaga las infecciones. Algunos virus pueden vivir en objetos por varias horas. Como adultos, tenemos mucho menos contacto con los gérmenes ajenos, por lo que tenemos menos probabilidades de contraer tantas infecciones.

La exposición al humo del cigarrillo (a veces llamado “tabaquismo pasivo”) es otra causa de la secreción nasal y la respiración sibilante en los niños pequeños. El tabaquismo pasivo está vinculado al asma en los niños. También es un factor de riesgo para la infección respiratoria en niños. Esto hace que sea importante mantener a todos los niños alejados del humo de cigarrillos o cigarros.

Los cambios estructurales en los senos paranasales o las trompas de Eustaquio (tubos de conexión en cada oído) son una causa común de infecciones recurrentes en los niños. El término “cambios estructurales” se refiere a las diferencias en las partes óseas del cráneo, los senos paranasales y los oídos. Estas diferencias pueden ser hereditarias. Algunas diferencias en la estructura del cuerpo hacen que sea más fácil para una persona contraer infecciones porque el drenaje normal de la trompa de Eustaquio (en el oído) o los senos paranasales (en la nariz) está bloqueado. Cuando se bloquea el drenaje, aumenta la cantidad de bacterias. Esto provoca la infección. En la mayoría de los niños, a medida que la cabeza crece, los problemas de drenaje mejoran. Si los niños pequeños tienen demasiadas infecciones de oído, es posible que necesiten antibióticos o tubos especiales para los oídos.

La alergia y el asma también pueden causar sinusitis (nariz tapada o con secreción) y sibilancias recurrentes. Las alergias pueden causar inflamación dentro de la nariz que dura mucho tiempo. Debido a la inflamación, las vías de drenaje normales de la nariz y los senos paranasales se hinchan y se tapan. Las bacterias crecen, causando una infección. Se necesita medicación para tratar la causa de la infección, que es la alergia.

La tos persistente y las sibilancias que ocurren con infecciones virales leves pueden ser un signo de asma. A veces, cuando pensamos que los niños tienen neumonía como complicación de un resfriado, en realidad tienen asma. Estos niños necesitan medicamentos para el asma además de otros medicamentos para la infección.

En algunos casos, es solo casualidad. En casos poco frecuentes, un niño sano tendrá 2 o 3 infecciones graves sin ninguna razón aparente. Sin embargo, es posible que el médico quiera que su hijo se someta a algunos exámenes de detección simples para detectar una deficiencia inmunológica (una debilidad en el sistema inmunológico). Esta es la causa principal de infecciones graves recurrentes.

Cuestiones a considerar

La mayoría de los médicos se preocupan si los niños pasan de infecciones virales simples a infecciones bacterianas más complicadas y graves. Algunos ejemplos son las infecciones en la sangre y la neumonía. Las infecciones inusuales o un aumento en la cantidad de infecciones a lo largo del tiempo son otras señales de advertencia.

Si tiene antecedentes familiares de alergias y asma, es posible que desee tener una consulta con el médico para que detecte estas afecciones en su hijo.

¿Qué puedo hacer para prevenir infecciones recurrentes en mi hijo?

  • Lávese las manos y las manos de su hijo con frecuencia. Lávese después de usar el baño y al preparar la comida. También lávese después de estornudar, sonarse la nariz y toser. Frótese las manos durante al menos 20 segundos con agua y jabón.
  • Si fuma, deje de hacerlo. Hasta que deje de fumar por completo, fume solo fuera de su hogar y fuera de su automóvil. Fumar en una habitación alejada de su hijo no es útil. Los filtros de aire tampoco ayudan a proteger a su hijo del humo de segunda mano.
  • Vacune a su hijo contra enfermedades comunes de la infancia. La Academia Estadounidense de Médicos de Familia recomienda vacunar a todos los niños y adolescentes de 0 a 18 años de edad, a menos que esté contraindicado.

¿Qué no debo hacer para tratar una infección que tiene mi hijo?

  • No realice conoterapia. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) desaconseja el uso de velas para oídos (conoterapia). La conoterapia consiste en insertar una vela especial en el oído. Se supone que le saca la cera y los residuos de la oreja mientras se quema. Las velas en los oídos pueden causar lesiones graves y no hay evidencia que respalde su efectividad.

Preguntas para hacerle a su médico

  • Parece que mi hijo siempre está enfermo. ¿Hay algo que podamos hacer?
  • Mi hijo tiene infecciones en los oídos con regularidad. ¿Se le deberían colocar tubos en los oídos?
  • ¿Cuáles son los peligros de las infecciones recurrentes que padece mi hijo?
  • ¿Debería mi hijo dejar de asistir a la guardería?
  • ¿Hay algo que pueda hacer en casa para ayudar a mi hijo?
  • ¿Existe algún medicamento que mi hijo deba tomar?
  • Mi hijo tose y jadea mucho. ¿Es posible que tenga asma?
  • ¿Se le deben realizar pruebas de alergias a mi hijo?
  • ¿Cuándo debo llamar a mi médico?
  • Si mi hijo está tomando antibióticos para infecciones recurrentes, ¿eso podría causarle problemas?