Incontinencia fecal

¿Qué es la incontinencia fecal?

La incontinencia fecal es la incapacidad de controlar las deposiciones. Esto provoca que las heces (excremento) se escapen desde el recto en momentos inesperados. Es más común en mujeres y ancianos de ambos sexos.

Muchas personas que tienen incontinencia fecal tienen vergüenza de hablar sobre este problema con su médico. Creen que nada puede ayudarlos. Sin embargo, existen muchos tratamientos efectivos para la incontinencia fecal.

Síntomas de incontinencia fecal

Los síntomas de incontinencia fecal pueden ser leves (vetas o manchas de heces filtradas en la ropa interior) a más graves (no poder controlar las deposiciones).

¿Qué causa la incontinencia fecal?

La función intestinal está controlada por 3 factores: presión del esfínter anal, sensación rectal y capacidad de almacenamiento rectal. El esfínter anal es un músculo que se contrae para evitar que las heces salgan del recto. Este músculo es crítico para mantener la continencia. La sensación rectal le dice a una persona que las heces están en el recto y que es hora de ir al baño. El recto puede estirar y sostener las heces durante un tiempo después de que una persona se da cuenta de que las heces están allí. Esta es la capacidad de almacenamiento rectal.

Una persona también debe estar lo suficientemente alerta como para notar la sensación rectal y hacer algo al respecto. También debe ser capaz de trasladarse a un baño. Si algo anda mal con alguno de estos factores, entonces puede ocurrir incontinencia fecal.

El daño muscular está involucrado en la mayoría de los casos de incontinencia fecal. En las mujeres, este daño comúnmente ocurre durante el parto. Es especialmente probable que suceda en un parto difícil que utiliza fórceps o una episiotomía. Una episiotomía es un procedimiento mediante el cual se realiza un corte para agrandar la abertura de la vagina antes del parto. El daño muscular también puede ocurrir durante la cirugía rectal, como la cirugía de hemorroides. También puede ocurrir en personas que tienen enfermedad inflamatoria intestinal o un absceso perirrectal.

Las personas a menudo pueden compensar la debilidad muscular. Normalmente, la incontinencia se desarrolla con el avance de la edad cuando los músculos se debilitan y las estructuras de soporte en la pelvis se aflojan.

El daño a los nervios que controlan el músculo anal o regulan la sensación rectal también es una causa frecuente de incontinencia fecal. Las lesiones nerviosas pueden ocurrir en las siguientes situaciones:

  • durante el parto;
  • con esfuerzo extremo y prolongado para defecar;
  • con enfermedades como la diabetes, los tumores de la médula espinal y la esclerosis múltiple.

La incontinencia fecal también puede ser causada por una reducción en la elasticidad del recto. Esto acorta el tiempo entre la sensación de las heces y la necesidad urgente de defecar. La cirugía o la lesión por radiación pueden cicatrizar y endurecer el recto. La enfermedad inflamatoria intestinal también puede hacer que el recto sea menos elástico.

Debido a que la diarrea es más difícil de controlar que las heces formadas, es una carga adicional que puede conducir a la incontinencia fecal.

¿Cómo se diagnostica la incontinencia fecal?

Junto con un examen físico, es posible que su médico desee realizar otras pruebas, como una manometría anorrectal. Esto prueba la presión anal, la elasticidad rectal y la sensación rectal. Estas pruebas pueden identificar la causa de su incontinencia.

¿Se puede prevenir o evitar la incontinencia fecal?

Aunque es posible que pueda reducir su riesgo de incontinencia fecal, no siempre podrá evitarlo. Esto se debe a que los músculos anales se pueden dañar sin querer. Estos músculos también se debilitarán naturalmente con el tiempo, a pesar de su mejor esfuerzo para mantenerlos fuertes.

Tratamiento para la incontinencia urinaria

Afortunadamente, existe un tratamiento eficaz para la incontinencia fecal, por lo que es importante que hable con su médico al respecto. Los intentos de autotratamiento generalmente no tienen éxito.

El tratamiento de la incontinencia fecal varía y depende de la causa de su problema. El médico puede recomendar uno o más de los siguientes tratamientos:

  • Cambios en la dieta: La prevención de la diarrea y el estreñimiento generalmente son muy útiles para controlar la incontinencia. Los cambios en su dieta, como ajustar la cantidad de fibra que come, beber más líquidos o cambiar la cantidad de alimentos que consume, a menudo pueden prevenir la diarrea y el estreñimiento.
  • Medicamentos: Su médico puede recetarle laxantes, medicamentos antidiarreicos o ablandadores de heces para tratar la incontinencia. Consulte con su médico antes de tomar un medicamento de venta libre para la incontinencia.
  • Entrenamiento del intestino: Desarrollar un patrón regular de movimiento intestinal puede ser muy útil. Esto puede implicar ir al baño en momentos específicos del día, como después de comer o un tratamiento llamado biorretroalimentación anorrectal. Este procedimiento mide las contracciones de su esfínter mientras realiza ejercicios especiales llamados ejercicios de Kegel. El entrenamiento de biorretroalimentación puede fortalecer los músculos de su esfínter y darle más control sobre las deposiciones.
  • Cirugía: Existen varios procedimientos quirúrgicos diferentes que pueden tratar la incontinencia fecal. A menudo estas cirugías reparan o reemplazan los músculos del esfínter.

Vivir con incontinencia fecal

Vivir con incontinencia fecal puede ser social y emocionalmente complejo, sin importar su edad. No deje que lo aísle. No se avergüence de hablar con su médico si tiene incontinencia fecal. Es una afección muy tratable. Su médico le recomendará el mejor tratamiento para usted.

Si un plan de tratamiento no resuelve completamente su incontinencia fecal, hay muchos productos que pueden ayudarlo a ocultarlo discretamente. Estos incluyen ropa interior desechable, así como un parche que se coloca entre las nalgas para la fuga intestinal de menor importancia.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuál es el mejor tratamiento para mí?
  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento?
  • ¿Hay algo que pueda hacer en casa para ayudar?
  • ¿Puedo tomar algún medicamento?
  • ¿Ayudarán los ejercicios?
  • ¿Cuánto tiempo durará mi recuperación después de la cirugía?
  • ¿Tendré que someterme a alguna terapia física después de la cirugía?
  • ¿Debo comer más fibra?