Distonía cervical

¿Qué es la distonía cervical?

La distonía cervical es un trastorno neurológico que hace que los músculos del cuello se contraigan anormalmente. Esta contracción muscular puede hacer que la cabeza se incline o gire hacia un lado. Puede provocar que levante, baje el mentón, lo lleve hacia adelante o hacia atrás. El hombro también puede retorcerse hacia arriba.

El trastorno también se conoce como tortícolis espasmódica (ST, por sus siglas en inglés). Puede causar dolor y malestar intensos. A menudo comienza lentamente, empeora, y luego se estabiliza.

Síntomas de la distonía cervical

El síntoma principal son las contracciones musculares involuntarias en el cuello. Otros síntomas incluyen:

  • dolor urente en el cuello y los hombros;
  • fuertes dolores de cabeza;
  • espasmos y/o temblores.

¿Qué causa la distonía cervical?

La distonía cervical primaria comienza como un problema en los ganglios basales. Esta es la parte del cerebro que envía mensajes para iniciar el movimiento muscular. La distonía cervical secundaria se produce como resultado de una afección. Podría ser un derrame cerebral, una lesión cerebral traumática o la enfermedad de Parkinson. El daño al sistema nervioso por el consumo de ciertas drogas es otra posible causa.

¿Cómo se diagnostica la distonía cervical?

El médico puede revisar sus síntomas y realizar un examen físico. También querrá saber acerca de cualquier problema o trastorno de salud que usted tenga. Es posible que quiera realizar algunas pruebas para ver cómo funcionan sus músculos. Estas pruebas pueden detectar la causa subyacente de sus contracciones musculares. La distonía cervical puede parecerse a la rigidez en el cuello, un dolor agudo o espasmo que desaparece.

¿Se puede prevenir o evitar la distonía cervical?

La distonía cervical puede ser hereditaria. Sin embargo, no hay pruebas para detectar genes mutados para el trastorno. Las mujeres tienen más probabilidades de contraerla que los hombres. Por lo general afecta a personas entre 40 y 60 años de edad.

Tratamiento para la distonía cervical

Existen varias opciones de tratamiento para la distonía cervical. Los medicamentos pueden ayudar a que los músculos del cuello se relajen y se reduzcan los espasmos. Estos incluyen relajantes musculares y ciertos medicamentos para el Parkinson. Las inyecciones también pueden ser útiles.

El médico puede recomendar terapia física. Esto incluye ejercicios para estirar y fortalecer los músculos. La terapia física puede reducir el dolor y mejorar la postura y el movimiento del cuello. El masaje y las prácticas para reducir el estrés también pueden ayudar con el dolor y el malestar. Algunas personas usan soportes para la cabeza o cuellos ortopédicos para el cuello.

Los casos más graves pueden requerir cirugía. La cirugía de denervación selectiva corta los nervios de los músculos afectados. La cirugía de estimulación cerebral profunda usa pulsos eléctricos para corregir los nervios.

Vivir con distonía cervical

La distonía cervical es un trastorno de por vida. No hay una cura. Sin embargo, no disminuye su expectativa de vida. Algunas personas pueden experimentar períodos de tiempo sin ningún tipo de síntomas (remisión). Si su distonía cervical le causa dolor, trabaje con su médico para ayudar a controlarla.

Hay una pequeña posibilidad de tener distonías en otras partes del cuerpo. Puede afectar los músculos que se controlan voluntariamente (por ejemplo, el corazón no).

Intente minimizar el estrés en su vida. Aunque el estrés no causa distonía, los síntomas pueden empeorar cuando se siente estresado.

Preguntas para hacer al médico

  • Mi madre tenía distonía cervical, ¿Tengo riesgo de padecerla? ¿Puedo transmitirla a mis hijos?
  • ¿La distonía cervical aparece lentamente u ocurre repentinamente?
  • ¿Cómo puede ayudar la terapia física en caso de distonía cervical?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos que tratan la distonía cervical?
  • ¿Necesitaré cirugía para tratar esta enfermedad? De ser así, ¿cuáles son los efectos secundarios?