Cáncer de próstata

¿Qué es el cáncer de próstata?

El cáncer de próstata es el crecimiento de células anormales en la glándula prostática de un hombre. La glándula prostática es parte del sistema reproductivo masculino. Produce un líquido que se mezcla con el esperma y otros fluidos, durante la eyaculación. Una próstata de tamaño normal es aproximadamente del tamaño de una nuez.

El cáncer de próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer en los hombres. La mayoría de los tipos de cáncer de próstata crecen lentamente. Sin embargo, algunos tipos pueden crecer rápidamente y extenderse a otras partes del cuerpo. Cuando el cáncer se propaga, los médicos dicen que el cáncer se ha “metastatizado”.

Síntomas del cáncer de próstata

A menudo, el cáncer de próstata, especialmente en sus primeras etapas, no tiene ningún síntoma. Los síntomas generalmente aparecen a medida que el cáncer crece. Estos pueden incluir:

  • Dificultad para comenzar a orinar
  • Un flujo de orina débil
  • Goteo después de que termina de orinar
  • Necesidad de orinar con frecuencia, especialmente de noche
  • Dolor al orinar
  • Sangre en la orina o semen
  • Dificultad para tener o mantener una erección
  • Dolor con eyaculación
  • Dolor o rigidez en la espalda baja, caderas, pelvis y muslos superiores
  • Pérdida de peso no planificada y/o pérdida de apetito

¿Qué causa el cáncer de próstata?

Los médicos no saben exactamente qué causa el cáncer de próstata. Sin embargo, saben que ciertos factores de riesgo podrían aumentar la probabilidad de contraer la enfermedad. Esos factores de riesgo incluyen:

  • Edad avanzada. Los hombres de cualquier edad pueden contraer cáncer de próstata. Sin embargo, es más común en hombres mayores de 65 años.
  • Los hombres afroamericanos tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata que los hombres caucásicos.
  • Antecedentes familiares. Los hombres que han tenido un padre o hermano con cáncer de próstata tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Obesidad. Los hombres obesos a los que se les diagnostica cáncer de próstata tienen más probabilidades de tener un cáncer avanzado o agresivo.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?

El cáncer de próstata se diagnostica con una biopsia de próstata. Por lo general, se realiza una biopsia si los síntomas o la realización de una prueba aumentan la sospecha de padecerlo. Una prueba de detección de cáncer de próstata es un examen que su médico usa para detectar la enfermedad antes de que tenga síntomas. Hay dos pruebas de detección disponibles: un examen rectal digital (DRE, por sus siglas en inglés) y una prueba de antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés). Usted y su médico decidirán si necesita un examen de detección. Sin embargo, estas pruebas solo pueden decirle a su médico si la próstata está sana o no. Los resultados anormales de las pruebas no siempre significan que tiene cáncer. La frecuencia con la que debe hacerse un examen depende de su edad y los factores de riesgo personales.

Durante un DRE, su médico insertará el dedo enguantado y lubricado unas pulgadas en el recto, para palpar la glándula prostática. Una próstata normal se siente firme. Si hay puntos duros en la próstata, su médico puede sugerir pruebas adicionales para detectar cáncer de próstata.

Durante una prueba de PSA, le harán un análisis de sangre. Para realizar el análisis, se introduce una pequeña aguja en una vena del brazo para extraer una muestra de sangre. La prueba mide el nivel de PSA (una sustancia producida por la próstata) en la sangre. Los hombres que tienen cáncer de próstata pueden tener un mayor nivel de PSA en la sangre. Sin embargo, un nivel de PSA también puede ser alto debido a causas menos graves, como infección o agrandamiento de la próstata.

Si los resultados de la prueba de detección son anormales, su médico puede recomendar otras pruebas adicionales para detectar cáncer. Estas pruebas pueden incluir:

  • Ecografía. Una ecografía transrectal le brinda a su médico un vistazo a la próstata. Durante la prueba, el profesional que realiza la ecografía insertará una pequeña sonda en el recto. Esta sonda envía ondas de sonido (llamadas ultrasonido) que rebotan en la próstata. Una computadora usa las ondas de sonido para crear una imagen de la próstata.
  • Una biopsia transrectal implica que su médico extrae una parte muy pequeña de la próstata para detectar células cancerosas. Una biopsia es una forma confiable de diagnosticar el cáncer de próstata. Durante la biopsia, su médico insertará una aguja a través de el recto y dentro de la próstata. La aguja recoge tejido de la próstata. Su médico puede tomar muestras de tejido de varias áreas diferentes de la próstata.

Si la biopsia es normal, usted no tiene cáncer de próstata. Hable con su médico acerca de si otra afección puede haber causado sus síntomas o el alto nivel de PSA. Pregúntele a su médico con qué frecuencia debe hacerse los controles.

Si los resultados de la biopsia son positivos para el cáncer, su médico calificará el cáncer en grados e identificará en qué etapa está.

  • La calificación le dice cuán agresivo (de rápido crecimiento) es el cáncer. Los cánceres de mayor grado tienen más probabilidades de crecer y propagarse. Un sistema común de calificación se llama puntaje de Gleason. Los puntajes de Gleason varían de 2 (no agresivos) a 10 (muy agresivos).
  • La identificación de la etapa del cáncer le indica qué tan avanzada está la enfermedad. Además, le indica qué tan lejos se ha extendido. Para determinar la etapa, su médico puede ordenar pruebas de imágenes como ultrasonido, gammagrafía ósea, tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética (IRM). Las etapas I y II significan que el cáncer se detectó a tiempo y no se diseminó fuera de la próstata. Las etapas III y IV significan que el cáncer se ha diseminado a los tejidos, órganos u otras partes del cuerpo cercanas.

Algunos profesionales médicos sostienen que la prueba de detección no es necesaria. Para las personas que tienen tumores de crecimiento rápido (agresivos), puede ser útil detectarlo a tiempo. Cuando se detecta a tiempo el cáncer es, generalmente, más fácil de tratar y es más probable que se cure. Sin embargo, la mayoría de los casos no son de crecimiento rápido.

Otro argumento es que las pruebas de PSA no siempre son precisas. De hecho, un número significativo de pruebas de PSA son falsos positivos. Esto causa preocupaciones y gastos innecesarios para los hombres que obtienen los falsos positivos. Por estos motivos, algunas organizaciones médicas, incluyendo el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE.UU. y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP) recomiendan no realizar pruebas de detección de PSA de rutina para hombres de todas las edades. Hable con su médico. Considere los pros y los contras de las pruebas de detección, la salud, los factores de riesgo individuales, sus preferencias con respecto al diagnóstico y el tratamiento, y la opinión y el consejo de su médico.

¿Se puede evitar o prevenir el cáncer de próstata?

Algunos factores de riesgo, como los antecedentes familiares y los niveles hormonales, no se pueden prevenir. Sin embargo, el peso, actividad física y dieta pueden reducir el riesgo de cáncer de próstata. Oriéntese hacia un estilo de vida saludable al comer la cantidad diaria recomendada de frutas y verduras, hacer ejercicio y mantener un peso saludable (o perder peso, si es necesario).

Tratamiento del cáncer de próstata

El tratamiento del cáncer de próstata depende de la edad, el estado general de salud y el grado y estadio del cáncer. Si tiene cáncer de próstata, su médico necesitará controlar el crecimiento del cáncer. Los tumores de rápido crecimiento pueden propagarse rápidamente a otros órganos del cuerpo. Esto hace que el tratamiento sea más difícil. Los hombres que tienen tumores de crecimiento lento pueden no necesitar tratamiento durante mucho tiempo. Algunos nunca necesitan tratamiento.

Las opciones de tratamiento comunes incluyen lo siguiente:

  • Espera en observación.Durante la espera en observación, usted no recibe tratamiento, pero visita a su médico con frecuencia. Durante este tiempo, su médico controlará el crecimiento del cáncer mediante análisis de sangre, exámenes rectales y biopsias. Si no hay signos de que el cáncer esté creciendo, usted continuará sin recibir tratamiento.
  • Radioterapia. Hay 2 tipos de radioterapia. Un tipo se llama radioterapia externa (haz). Con este tipo, la radiación se administra desde una máquina similar a la de rayos X. El otro tipo se llama radioterapia interna. Con este tipo, los gránulos radiactivos (llamados “semillas”) se inyectan en la glándula prostática. Esto a veces se llama terapia con semilla o braquiterapia. Ambos tipos tienen aproximadamente los mismos resultados en la curación del cáncer de próstata. A veces, ambos se usan juntos. Generalmente, la radioterapia de haz externo dura alrededor de 10 minutos. Se administra 5 días a la semana, durante 6 a 8 semanas. Algunas personas pueden encontrar que esto consume mucho tiempo. Sin embargo, no necesita anestesia para este tipo de tratamiento. Los efectos secundarios son más leves que los que pueden ocurrir con la terapia con semilla. La terapia con semilla se puede hacer en una sola visita al hospital. La terapia con semilla requiere anestesia (medicamento que elimina el dolor al relajarlo o dormirlo). Sin embargo, usted debería poder irse a casa inmediatamente después del tratamiento. En la terapia con semilla, se pueden aplicar dosis más altas de radiación directamente al cáncer. Usted podría sentir más molestias después de este tratamiento.
  • Prostatectomía radical. La prostatectomía radical es una cirugía para extirpar toda la glándula prostática. Los ganglios linfáticos cercanos también se extirpan. Después de extraer la glándula prostática a través de una incisión, se coloca un catéter (un tubo de goma estrecho) a través del pene hacia la vejiga para sacar la orina del cuerpo, hasta que el área sane. Otros tipos de cirugía de próstata son menos invasivos. Cada tipo tiene diferentes riesgos y tiempos de recuperación.
  • Terapia hormonal. La terapia hormonal reduce el nivel de hormonas masculinas, llamadas andrógenos. Estas hormonas se producen principalmente en los testículos de un hombre. Los andrógenos, como la testosterona, hacen que crezca el tumor de próstata. Las inyecciones o píldoras para disminución de andrógeno se pueden administrar durante un período de varios meses. Es posible que se requiera cirugía para extirpar los testículos. Una vez que el nivel de andrógenos se reduce lo suficiente, el cáncer de próstata generalmente se reduce y el nuevo crecimiento se ralentiza. A menudo, los tratamientos hormonales se usan en combinación con otros tipos de tratamientos para el cáncer de próstata. Sin embargo, la terapia hormonal no cura el cáncer de próstata.
  • Quimioterapia. Esta terapia usa medicamentos para dañar las células cancerosas y dificultar el crecimiento en número. Este medicamento se administra al cuerpo a través de un goteo intravenoso (IV). La quimioterapia se administra en el transcurso de semanas o meses, dependiendo de la gravedad del cáncer de próstata. Tiene muchos efectos secundarios notables. Los efectos secundarios más comunes son náuseas y pérdida de cabello.

Riesgos y beneficios del tratamiento

Existen riesgos y beneficios de cada tipo de terapia.

Radioterapia. Estudios anteriores muestran que aproximadamente la mitad de los pacientes desarrollan disfunción eréctil (también llamada impotencia, que es la pérdida de la capacidad de tener o mantener una erección el tiempo suficiente para tener relaciones sexuales) dentro de los 5 años de haber recibido radioterapia. Sin embargo, las nuevas formas de radiación pueden tener resultados diferentes.

  • Muchos hombres se sienten muy cansados al final del período de tratamiento.
  • La disfunción eréctil (impotencia) es un efecto secundario común, y a menudo empeora con el tiempo.
  • Algunos hombres tienen efectos secundarios como ardor urinario, sangrado urinario, micción frecuente, sangrado rectal, molestias rectales o diarrea durante o poco después del tratamiento.
  • Las complicaciones más graves son poco frecuentes. Sin embargo, un cierto grado de incertidumbre acompaña al tratamiento con radiación. Como la glándula prostática y los ganglios linfáticos no se extirpan, su médico no puede determinar el tamaño exacto del tumor. El cáncer podría reaparecer muchos años después del tratamiento con radiación.

Prostatectomía radical. Los riesgos a corto plazo de esta cirugía son bajos si usted es joven y goza de buena salud.

  • La estadía en el hospital suele ser de 2 a 3 días.
  • El catéter se deja en su lugar durante 2 a 3 semanas.
  • Por lo general, puede volver a trabajar en aproximadamente 1 mes.
  • No debería tener un dolor intenso con esta cirugía.
  • La mayoría de los hombres recuperan el control de la vejiga unas semanas o varios meses después de la cirugía.
  • La mayor ventaja es que ofrece el resultado más positivo. Esto es así si se elimina todo el cáncer durante la cirugía.
  • La cirugía le brinda a su médico información precisa sobre qué tan avanzado está el cáncer, ya que los ganglios linfáticos cercanos se extraen junto con el tumor.

Los principales riesgos de la prostatectomía radical son la incontinencia (pérdida del control de la vejiga) y la impotencia.

Terapia hormonal. La terapia hormonal a menudo se usa en combinación con otros tratamientos. Tiene efectos secundarios.

  • Los efectos secundarios graves incluyen pérdida del deseo sexual, huesos debilitados, disfunción eréctil, fatiga y osteoporosis.
  • Los tratamientos hormonales pueden usarse en pacientes con cáncer que se ha diseminado más allá de la glándula prostática. Si bien el cáncer de próstata que se ha diseminado generalmente responde a 1 o 2 años de terapia hormonal, no cura la enfermedad y la mayoría de los tumores eventualmente comienzan a crecer nuevamente. Una vez que esto sucede, el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.

Quimioterapia. Se ha demostrado que la quimioterapia ayuda a algunas personas con cáncer de próstata avanzado a vivir más tiempo.

  • La quimioterapia puede tener muchos efectos secundarios, como pérdida de cabello, náuseas, fatiga y pérdida del gusto.

Cómo vivir con cáncer de próstata

Vivir con cáncer de próstata depende de qué tan temprano se lo diagnosticaron. Además, depende del tipo de tratamiento que recibió. Por ejemplo, si tuvo que extirparse la próstata, es posible que tenga que vivir con disfunción sexual. Si recibió hormonas o quimioterapia, puede tener efectos a largo plazo de los medicamentos utilizados en esos tratamientos. Pregúntele a su médico cómo puede mejorar su calidad de vida después del tratamiento.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué podría causar una próstata agrandada, además del cáncer?
  • ¿A qué edad debo comenzar a hacerme pruebas de detección de cáncer de próstata?
  • ¿Con qué frecuencia debo hacerme la prueba?
  • ¿Tendré una vida sexual normal después de mi cirugía de próstata?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de la quimioterapia, a largo plazo?