Cómo ayudar a su hijo a lidiar con la muerte

Cómo ayudar a su hijo a lidiar con la muerte

Lidiar con la muerte de un ser querido es difícil, independientemente de la edad que tenga una persona. Para los niños y adolescentes es aún más difícil. El mejor modo de ayudar a su hijo a lidiar con la muerte de un amigo o un ser querido – o incluso una mascota – depende de la edad de su hijo. También depende de otros factores, incluyendo la personalidad de su hijo, su relación con la persona que murió, la forma en que la persona murió y si es la primera vez que su hijo tiene una experiencia relacionada con la muerte.

Camino hacia el bienestar

Elegir las palabras correctas

Hable con su hijo sobre la muerte con la que ha tenido contacto. Algunos niños pueden querer hablar de eso todo el tiempo. Algunos niños pueden querer ignorar sus sentimientos. Algunos pueden sentir que los adultos que son parte de su vida no quieren hablar de la pérdida que sufrieron. Al tener contacto con la muerte, hablar de los sentimientos es importante y saludable para todo el mundo. No basta con hablar una sola vez. Es posible que deba mantener múltiples conversaciones sobre la muerte de una persona en particular el mismo día, semana, mes, año e inclusive después.

Si su hijo es un bebé, no comprenderá la situación relacionada con la muerte. Sin embargo, si uno de los padres de su bebé ha muerto, esto afectará a su bebé. Los bebés podrían responder a la separación de ese padre (en especial si se trata de su madre) con una mala alimentación y falta de sueño. Es posible que su bebé sonreía y balbucee menos, o que llore más. Pase más tiempo abrazando y calmando a su bebé. Será importante compartir sus propios recuerdos y las fotos del progenitor a medida que el niño crezca. A pesar de la pérdida y de no haber conocido nunca al progenitor que falleció, mantener viva su memoria hará feliz a su hijo.

Con todos los demás niños, utilice palabras que entiendan a su edad. Al tratar con niños en edad preescolar o que se encuentren en los primeros años de la escuela primaria, utilice palabras claras, como “murió” o “muerto”. Un niño pequeño no comprenderá términos tales como “falleció”. Explique lo que significa la muerte. Dígale a su hijo que significa que el cuerpo de una persona ha dejado de funcionar – que su corazón ha dejado de latir, que ha dejado de respirar, que nunca volverá a moverse, ver, hablar ni sentir nuevamente.

Al tratar con niños mayores y adolescentes, continúe utilizando palabras claras. Amplíe la información que comparta, incluyendo detalles sobre la muerte (accidente, enfermedad prolongada, etc.). Haga que las explicaciones sean simples. A medida que los niños crezcan, estarán más familiarizados con los órganos y las funciones del cuerpo.

Es posible que su hijo comience a temer que pronto mueran personas cercanas. Independientemente de quién haya muerto o de cómo haya sucedido, dígale a su hijo que la mayoría de la gente vive hasta que es muy anciana. Recuérdele que los médicos y la medicina pueden ayudar a muchas personas a mejorarse.

Esté preparado para las preguntas

Su hijo puede estar confundido acerca de la muerte. Puede hacerle una gran cantidad de preguntas hasta que finalmente comprenda lo sucedido. Sea paciente y mantenga la calma al hablar con su hijo. Pensar con anticipación en lo que su hijo podría preguntarle y practicar cómo respondería puede ayudar. Muchos niños pequeños quieren saber:

  • Si la persona va a volver.
  • Si la persona está en el cielo o en otro lugar, en función de sus creencias.
  • Si la persona tiene frío o hambre.
  • Si hicieron algo para que esa persona se fuera.

No se olvide de preguntarle a su hijo si entiende lo que usted le está diciendo mientras le explica sobre la muerte y responde sus preguntas. No tema compartir sus propios sentimientos en relación con la pérdida de su ser querido o amigo.

Celebración de las tradiciones de la vida

Algunas personas se refieren a esto como el funeral. No obstante, verlo como una celebración de la vida puede hacer que su hijo se asuste menos. Si puede, es importante incluir a su hijo en las actividades para celebrar la vida. Esté preparado para responder más preguntas, especialmente si hay un ataúd en el lugar. Un niño pequeño puede querer saber si la persona que falleció realmente está en el ataúd (si se trata de un funeral en el que el ataúd está cerrado) o si esa persona está dormida (si se trata de un funeral en el que el ataúd está abierto). Dígale a su hijo que el funeral es un momento para alegrarse por la vida de esa persona cuando estuvo viva. Esta podría ser una buena oportunidad para explicar las creencias religiosas de su familia sobre lo que ocurre después de la muerte.

Aunque los seres queridos y los amigos son importantes en la vida de su hijo, no se olvide del efecto que produce la muerte de una mascota. Los niños están muy unidos a sus mascotas. Sentirán tristeza y que han sufrido una pérdida, tal como sucede en el caso del fallecimiento de una persona. No ignore sus sentimientos ni les diga que estar tristes es una tontería. También tendrán muchas preguntas. La muerte de una mascota es algo que su hijo podría experimentar varias veces durante su infancia. Asegúrese de comenzar una tradición familiar en honor a una mascota que haya muerto.

Cuestiones a considerar

  • A veces se produce una muerte trágica como consecuencia de un accidente, un abuso de sustancias o un suicidio. Una vez más, utilice palabras claras y sencillas para explicar la muerte al nivel del niño. Si una persona importante para su hijo ha muerto debido a un suicidio o violencia, piense si la edad y la personalidad de su hijo le permiten manejar esa información. Al hablarle a su hijo del suicidio, sea honesto y use palabras simples. Considere la posibilidad de decirle a un niño muy pequeño que la persona que se suicidó decidió hacer que su cuerpo dejara de funcionar. Dígale que su mente estaba muy enferma. A veces eso confunde a una persona y hace que tome decisiones equivocadas. Sin importar la edad de su hijo, no le dé detalles que lo asusten. No le oculte el suicidio a su hijo. Lo más probable es que ya haya escuchado el término “suicidio” alguna vez y que lo escuche a usted y a otras personas hablar de ello. Además, su hijo puede enterarse de lo sucedido al escucharlo en las noticias o si la policía llega a su casa (en caso de que esto le haya sucedido a alguien que vive con usted).
  • No oculte sus sentimientos ni información básica. No tener información puede generar confusiones y dar rienda suelta a una imaginación disparatada. Eso puede ser más aterrador que la verdad.
  • La mayoría de los niños creen que la muerte es algo que les sucede a las personas mayores. Cuando le pasa a un hermano u otra persona joven, puede ser aún más difícil lidiar con la situación. Asegúrese de tranquilizar a su hijo y de explicarle que los niños rara vez mueren cuando son jóvenes. Explique qué fue diferente en el caso del niño que falleció.
  • Los niños en edad escolar y mayores son inteligentes. Pueden buscar a una persona en Internet para obtener más información sobre las circunstancias de su muerte. Es por eso que ser honesto y directo con su hijo es aún más importante.
  • Tenga en cuenta su propia reacción cuando hable con su hijo acerca de la muerte. Su hijo reaccionará ante sus emociones. Si usted se ve asustado y molesto, su hijo reaccionará de la misma manera. Dé un buen ejemplo de cómo lidiar con la situación. Si su hijo lo ve abusar del alcohol y actuar como si estuviera fuera de control, se asustará y esto le dejará una impresión duradera.
  • Si su hijo tiene una discapacidad intelectual o del desarrollo, haga que sus explicaciones sean simples y adecuadas para el nivel de comprensión de su hijo.
  • Preste atención a señales que indiquen que su hijo no esté lidiando con la muerte de un amigo o ser amado correctamente. Estos signos pueden incluir ira, miedo, apego excesivo, una actitud introvertida y faltar a la escuela o a actividades que anteriormente le gustaban. Si le preocupa que sus sentimientos no hayan mejorado, consulte a su médico acerca de la posibilidad de ver a un terapeuta.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Mi hijo necesitará medicamentos para lidiar con una muerte?
  • ¿Debo obligar a mi hijo a asistir a un funeral si no quiere hacerlo?
  • ¿Mi hijo pequeño le tendrá miedo a la muerte durante toda la vida?
  • ¿Cómo afectará un suicidio a mi hijo?

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