¿Qué es ahogamiento secundario?

El “ahogamiento secundario” es un término no médico que se usa para referirse a los síntomas tardíos que experimenta una persona después de haber estado en el agua. Es un problema poco frecuente. Puede ocurrir cuando alguien está expuesto al agua, incluso una pequeña cantidad, y esta ingresa en sus pulmones. El ahogamiento secundario ocurre con mayor frecuencia después de que un niño ha estado nadando o bañándose.

Los síntomas de ahogamiento secundario pueden comenzar hasta 24 horas después de la exposición al agua. Entre los síntomas están:

  • Tos constante.
  • Dolor de pecho.
  • Dificultad para respirar.
  • Disminución de la energía.
  • Fatiga extrema (sentirse cansado o dormir más de lo normal).
  • Cambios en el comportamiento, como estar quisquilloso o irritable.

La causa subyacente del ahogamiento secundario es el edema pulmonar. Esta es una afección médica en la que el agua irrita los pulmones y hace que resulte difícil respirar. La irritación provoca que los pulmones se inflamen y retengan agua. En lugar de que sus pulmones se llenen de aire cuando respira, se llenan de líquido a causa de la inflamación. Esto impide que llegue suficiente oxígeno a los pulmones y a otros órganos, como el corazón.

¿Es lo mismo ahogamiento seco que ahogamiento secundario?

No, ahogamiento seco es diferente al ahogamiento secundario. En el ahogamiento seco, una pequeña cantidad de agua que entra por la nariz o la boca provoca un espasmo en las vías respiratorias de la persona. Esto provoca que la vía respiratoria se cierre y haga difícil la respiración. En general sucede inmediatamente después de que la persona ha salido del agua.

Aunque son poco frecuentes, tanto el ahogamiento seco como el ahogamiento secundario son peligrosos y pueden llevar a la muerte si no se tratan.

Camino hacia una mejor salud

¿Se pueden prevenir el ahogamiento secundario o el seco?

Sí, hay pasos que puede dar para evitar que su hijo experimente ahogamiento secundario o seco. Son los mismos pasos que se recomiendan para prevenir cualquier otro tipo de ahogamiento o lesiones provocadas por el agua:

Haga que su hijo tome clases de natación.

Si su hijo es más hábil para moverse en el agua, es menos probable que ingiera agua que podría causarle problemas.

Supervise a si hijo.

Siempre observe a los niños de cerca cuando estén dentro del agua o cerca. No deje que su hijo esté solo en el agua o cerca de ella.

Practique medidas de seguridad en el agua.

No deje agua estancada cerca de donde un niño pueda meterse. Rodee las piscinas con cercas de cuatro lados y una puerta con pestillo. Asegúrese de que su hijo esté usando un salvavidas cuando esté en un bote.

Aspectos a tener en cuenta

La mejor manera de sobrevivir al ahogamiento secundario o seco es buscar ayuda de inmediato. Si su hijo casi se ahora o tiene dificultad para respirar después de nadar, vaya a la sala de emergencias de inmediato.

Si su hijo va al hospital, el tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas. Puede que los niños con síntomas leves solo necesiten una cuidadosa observación. Si los síntomas son peores, el médico puede hacer una radiografía de tórax para buscar líquido en los pulmones. Los casos más graves pueden requerir ayuda para respirar, como un tubo o un respirador. Estos casos son muy poco frecuentes.

De todas maneras, el médico puede decidir tenerlo en observación hasta la mañana siguiente. Así pueden controlar su respiración y niveles de oxígeno.

Es importante señalar que tragar agua no lleva a un ahogamiento secundario o seco. Estos solo se dan cuando el agua entra por respiración a las vías respiratorias o a los pulmones.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene síntomas de ahogamiento secundario o simplemente está cansado o enfermo?
  • ¿Cuánto tiempo debo esperar para llevar a mi hijo a la sala de emergencias?
  • Si noto síntomas de ahogamiento, ¿debería hacerle RCP a mi hijo?