Adicción al tabaco | Cómo abandonar el hábito de fumar en el caso de personas alcohólicas en recuperación

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Hipótesis n.° 1

"Fumar no representa un problema mayor para las personas en recuperación del abuso del alcohol en comparación con lo que representa para cualquier otra persona".

Hecho: Casi el 85% de las personas que se están recuperando del alcohol también son fumadoras, en comparación con el 21% del público general. En comparación con los fumadores que no están en recuperación, los fumadores en recuperación del abuso del alcohol pueden ser más adictos a la nicotina y, a menudo, fuman más cigarrillos.

Hipótesis n.° 2

"Dejar el hábito de fumar amenazará mi sobriedad".

Hecho: Los fumadores que se están recuperando del abuso del alcohol pueden dejar el hábito de fumar sin comenzar a beber nuevamente. Debido a que fumar y beber, a menudo, van de la mano, fumar puede provocar ansias más fuertes por el alcohol. Por lo tanto, dejar el hábito de fumar durante el tratamiento para el alcoholismo o inmediatamente después de este realmente puede aumentar sus probabilidades de mantenerse sobrio.

Hipótesis n.° 3

"La adicción al alcohol fue la mayor amenaza para mi vida y mi salud, y he dejado de beber. Fumar no me dañará tanto".

Hecho: Fumar es una adicción. Tiene las mismas probabilidades de matarlo que cualquier otra adicción, tal vez, aún más. Las personas que han recibido tratamiento para los problemas de alcohol tienen más probabilidades de morir por enfermedades relacionadas con el tabaco que por problemas relacionados con el alcohol. De hecho, las personas alcohólicas en recuperación que fuman tienen más probabilidades de tener enfermedad cardíaca, enfermedad pulmonar y cáncer de cabeza, boca y garganta. También es probable que mueran antes que cualquier otra persona en general.

Hipótesis n.° 4

"Soy demasiado adicto para dejar de fumar. Intenté dejar de hacerlo antes y fracasé".

Hecho: Es probable que tenga una mayor adicción a la nicotina que otros fumadores, pero muy pocas personas lo logran la primera vez que intentan dejar de fumar. Parte del problema podría ser que intentó dejar el hábito de fumar por su propia cuenta. Muchos recursos pueden ayudarlo a dejar el hábito. Estos incluyen: su médico, sus amigos y familiares, los grupos de apoyo para dejar de fumar, la terapia de reemplazo de nicotina y las organizaciones como Nicotinómanos Anónimos, la Sociedad Americana del Cáncer y la Asociación Americana del Pulmón. Todo lo que tiene que hacer es pedir ayuda.

Cuando deje el hábito de fumar, es posible que experimente síntomas de abstinencia como irritabilidad, nerviosismo, dificultad para concentrarse y estreñimiento La asesoría, los medicamentos o ambos podrían ayudarlo a manejar los síntomas de abstinencia. Pregunte a su médico qué tratamiento es adecuado para usted.

Hipótesis n.° 5

"Fracasaré, sé que fracasaré. Dejar el hábito de fumar me resultará más difícil de lo que fue dejar el hábito de beber".

Hecho: Existe una buena probabilidad de que, a veces, se sienta de esta manera sobre la recuperación del abuso del alcohol. Sentirse impotente y admitir que necesita ayuda son el primer paso para dar el puntapié inicial para abandonar su adicción al hábito de fumar. Debe abordar el dejar el hábito de fumar de la misma manera que abordó el dejar el hábito de beber, un paso a la vez. ¿Qué le dio la fortaleza y el coraje para dejar de beber? Las mismas herramientas, como tratamiento, terapia, apoyo grupal, espiritualidad, amigos y familia, pueden ayudarlo a dejar de fumar.

Hipótesis n.° 6

"Nunca pude dejar el hábito. La mayoría de mis familiares y amigos fuman".

Hecho: Estar rodeado de fumadores puede hacer que dejar el hábito sea más difícil. Sin embargo, dejar cualquier adicción es difícil y requiere que haga su propia elección sobre qué es lo mejor para usted y para sus seres queridos. Pedir a sus familiares y amigos que no fumen alrededor suyo les da la oportunidad de ser comprensivos. Al principio, mantenerse alejado de otros fumadores puede resultar útil.

Hipótesis n.° 7

"Tengo demasiado estrés en mi vida para dejar el hábito ahora mismo".

Hecho: El cuerpo es adicto a la nicotina, por lo tanto, se siente mejor con la droga que sin esta. Si se encuentra bajo mucho estrés, tal vez sea mejor elegir otro momento para dejar de fumar. Sin embargo, recuerde que, al igual que todas las demás personas, siempre se encontrará bajo algún tipo de estrés. Esperar a no tener estrés para intentar dejar de fumar podría ser simplemente una excusa para evitar enfrentar su adicción a la nicotina.

Hipótesis n.° 8

"No puedo dejar de fumar porque aumentaré de peso y eso también es malo para mi salud".

Hecho: La mayoría de las personas aumentan no más de 5 a 10 libras cuando dejan de fumar, y este es un riesgo para la salud mucho menor que fumar. Hacer ejercicio en forma regular y comer alimentos bajos en grasas pueden ayudarlo a evitar aumentar demasiado de peso.

Consejos para ayudarlo a dejar de fumar

Antes de dejar de fumar, intente lo siguiente:

  • Escriba qué es lo que le gusta sobre fumar y qué es lo que no le gusta sobre dejar el hábito. Luego, escriba qué no le gusta de fumar y los motivos para dejar de hacerlo.
  • Elimine algunos de sus cigarrillos preferidos del día.
  • Durante 3 a 5 días, use un cuaderno para llevar un registro del momento en que fuma cada cigarrillo. También anote qué está haciendo y cómo se siente cuando agarra un cigarrillo. Busque patrones en su hábito de fumar.

Para sobrellevar las ansias y la abstinencia cuando deja el hábito, intente lo siguiente:

  • Pregunte a su médico sobre la posibilidad de usar algunas formas de terapia de reemplazo de nicotina, como un parche de nicotina, chicle de nicotina, inhalador de nicotina, aerosol nasal de nicotina o pastillas de nicotina.
  • Hable con su médico sobre otras terapias con fármacos, como bupropión o vareniclina, que podría usar solo durante un tiempo, a fin de ayudar a reducir las ansias.
  • Considere la posibilidad de comenzar un programa de ejercicios. A menudo, hacer ejercicio ayuda a reducir los síntomas de abstinencia y lo mantiene entretenido cuando siente ansias.
  • Consulte con su médico para obtener información sobre técnicas de respiración profunda, de relajación y de imágenes, que puedan ayudarlo a sobrellevar el estrés y las ansias.
  • Evite hacer las actividades que desencadenan sus ansias por un cigarrillo. Vuelva a mirar su cuaderno para determinar estos desencadenantes. Por ejemplo, si siempre fuma con su café de la mañana, pruebe tomar té en su lugar.

Para prevenir una recaída, intente lo siguiente:

  • Planifique por adelantado y practique cómo manejará situaciones difíciles, por ejemplo, estar rodeado de amigos y familiares que fuman, manejar situaciones estresantes y sobrellevar sentimientos negativos como la ira, la tristeza y la ansiedad.
  • Busque opciones que no impliquen fumar, como las reuniones de Alcohólicos Anónimos, donde no se fuma, y otros grupos de apoyo, por ejemplo, Nicotinómanos Anónimos. Planifique actividades en las que es poco probable que se fume, o con familiares y amigos que no fumen. Siéntese en los sectores para no fumadores de los restaurantes.
  • Recuerde que tentarse y fumar un cigarrillo no significa que haya fracasado ni que haya recaído totalmente en el hábito de fumar. En su lugar, "retome la lucha" e inténtelo nuevamente.

Fuente

Practical Steps to Smoking Cessation for Recovering Alcoholics by HE McIlvain, Ph.D., JK Bobo, Ph.D., A Leed-Kelly, M.A. and MA Sitorius, M.D. (American Family Physician abril 15, 1998, http://www.aafp.org/afp/980415ap/mcilvain.html)

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 05/14
Creado: 09/00

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