Neumonía | Prevención

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¿Cómo puedo prevenir la neumonía?

Usted puede ayudar a prevenir la neumonía haciendo lo siguiente:

Vacúnese contra la gripe todos los años. Las personas a menudo desarrollan neumonía bacteriana después de un caso de gripe. Usted puede reducir este riesgo recibiendo la vacuna contra la gripe en forma anual. La vacuna contra la gripe no lo protege de todas las cepas de la gripe, solo de las 3 a 4 cepas que el médico considera que serán las más peligrosas o las más extendidas el año siguiente.

Aplíquese la vacuna antineumocócica. (A continuación obtendrá más información sobre la vacuna).

Practique una buena higiene. Las manos entran en contacto con muchos gérmenes durante todo el día. Usted los recoge de superficies como manijas de puertas, manos de otras personas y el teclado de su computadora. Tómese tiempo para lavarse las manos con frecuencia, en especial después de usar el baño y antes de comer. Use agua tibia y jabón durante al menos 20 segundos. Si no hay jabón ni agua disponibles, usar un gel antiséptico para manos es la siguiente mejor opción.

No fume. Fumar daña los pulmones y hace que sea más difícil para el cuerpo defenderse de gérmenes y enfermedades. Si fuma, hable con su médico de familia sobre cómo dejar el hábito lo antes posible.

Lleve un estilo de vida saludable. Siga una dieta equilibrada con muchas frutas y verduras. Haga ejercicio en forma regular. Duerma mucho. Estas medidas ayudan a mantener fuerte el sistema inmunitario.

Evite estar con personas enfermas. Estar rodeado de personas que están enfermas aumenta el riesgo de contagiarse de lo que ellos tienen.

¿Existe una vacuna contra la neumonía?

No existe una vacuna para todos los tipos de neumonía, pero hay 2 vacunas disponibles. La primera se llama vacuna neumocócica conjugada (PCV, por sus siglas en inglés). Se recomienda para todos los niños menores de 5 años. La vacuna de polisacárido neumocócico (PPSV, por sus siglas en inglés) se recomienda para niños de 2 años o más que tienen mayor riesgo de neumonía (como niños que tienen el sistema inmunitario debilitado) y para adultos que tienen factores de riesgo de neumonía. Se recomienda esta vacuna si usted:

  • Tiene 65 años o más.
  • Fuma.
  • Abusa de alcohol.
  • Tiene determinadas afecciones crónicas, como asma, diabetes, alguna enfermedad cardíaca o pulmonar.
  • Tiene cirrosis.
  • Tiene una afección que le debilita el sistema inmunitario, como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), insuficiencia renal o un bazo dañado.
  • Se ha realizado una extracción del bazo por cualquier motivo.
  • Tiene la enfermedad de células falciformes.
  • Tiene implantes cocleares (un dispositivo electrónico que lo ayuda a oír).
  • Está tomando medicamentos por un trasplante de órgano reciente (estos medicamentos inhiben el sistema inmunitario).
  • Está recibiendo quimioterapia.

Las vacunas antineumocócicas no pueden prevenir todos los casos de neumonía. Pero pueden hacer que las personas que están en riesgo tengan menos probabilidades de experimentar las graves complicaciones de la neumonía, que posiblemente ponen la vida en peligro.

¿Tienen efectos secundarios las vacunas antineumocócicas?

Los efectos secundarios de la PCV son poco habituales, pero pueden incluir los siguientes:

  • Enrojecimiento y dolor al tacto en el lugar de la inyección.
  • Fiebre leve.
  • Irritabilidad.
  • Pérdida del apetito.

Los efectos secundarios de la PPSV no son comunes, pero pueden incluir los siguientes:

  • Enrojecimiento y dolor al tacto en el lugar de la inyección.
  • Dolor muscular.
  • Fiebre leve.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 04/14
Creado: 03/09

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